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La Salud. Info

El Apetito – Como influye en estar delgados o tener sobrepeso, causas y tipos





Si el apetito y el hambre fuesen una misma cosa, entonces nadie sería obeso y nadie estaría demasiado delgado, pues comeríamos la cantidad necesaria para evitar el hambre y mantendríamos un adecuado estado nutricional. Entonces, ¿cuáles son las causas y la finalidad del apetito?

Cuando usted quiere tomar algo porque un magnífico aspecto, huele de maravilla y tiene un sabor delicioso, entonces el apetito está en funcionamiento. Pero cuando necesita tomar algo porque su estómago ya cruje y siente verdadera necesidad de comida, entonces es el hambre lo que se encuentra en funcionamiento. Esta es la diferencia básica entre apetito y el hambre.
Esto es muy importante, pues no es el hambre lo que hace que usted coma demasido, sino el apetito. De igual modo, aun que usted esté inicialmente sentirse hambriento, su
apetito puede desaparecer en un momento dado de manera que no se satisfacen las necesidades nutricionales mínimas.
Esto ocurre en algunas enfermedades y especialmente en un proceso denominado anorexia nerviosa, que consiste en un trastorno en el que la persona llega a obsesionarse con la dieta

Así, podemos considerar que la vía a través de la cual el cuerpo nos informa acerca de cuáles son nuestras necesidades básicas es el hambre. Parece que en algunas ocasiones el apetito interfiere con este mecanismo y no deja que el organismo mantenga el adecuado nivel nutricional.

¿Por qué se comporta así el apetito? ¿ Cuáles son sus funciones?  Existe alguna situación en la que tenga un papel útil verdaderamente?

El desarrollo del apetito

Cuando nace un niño, una de las primeras sensaciones que experimenta es la necesidad de comida. En la mayoría de los casos esta sensación es aliviada gracias a la leche, administrada a través del pecho materno o a través del biberón. En este estadio de la vida del niño, no existe todavía una preferencia real por este o aquel alimento. El niño simplemente llora cuando tiene hambre, y se calla y se ríe cuando ha sido saciado. Unicamente con el paso del tiempo el niño empieza a darse cuenta y a
aprender qué alimentos le gustan realmente y cuáles no

A través de todo un proceso de aprendizaje, el apetito del niño en crecimiento se va desarrollando. Por este motivo existen tantas diferencias entre el grado de apetito y los gustos por diferentes comidas entre los seres humanos.

Es interesante hacer notar que en países en los que las costumbres culinarias son diferentes a las nuestras, aquellos alimentos que nosotros podríamos considerar
como absolutamente incomestibles, son valorados como las delicias más exquisitas

También puede ser muy revelador el hecho de que en los países donde existe un alto grado de desnutrición, la gente no ha tenido la oportunidad de desarrollar el
apetito, y están lo suficientemente hambrientos como para ingerir todo aquello que pueda mantenerles vivos.

¿Cómo se produce el apetito? ¿cómo quitar el apetito?

El apetito es un regulador de la cantidad de comida diaria que debemos ingerir, y por tanto, el regulador temporal de cuanto pesamos. Por este motivo, muchos cien-
tíficos se han interesado profundamente en los mecanismos que regulan el apetito, que parece ser un proceso muy complejo.

Mucha gente deja de comer cuando su apetito ha quedado satisfecho. Lo que resulta más interesante es conocer el proceso y las causas de este mecanismo. Pudiera parecer obvio que cuando uno está ya lleno deja de comer; pero hay experimentos en los que se ha demostrado que no es exactamente un estómago lleno lo que ordena al cerebro que se deje de comer. Por ejemplo, hay hormonas que se producen los intestinos que sí envian señales al cerebro indicando que es el momento de dejar de comer

Otras señales proceden de la concentración que los nutrientes pueden alcanzar en la sangre en un momento dado tras Ia ingesta de alimentos, la cantidad de comida que pasa a través de la boca y el grado de plenitud del estómago. Todas estas señales son recogidas en un área del cerebro denominada hipotálamo.

Los científicos han descubierto que existen dos áreas bien diferenciadas dentro del hipotálamo que se encargan del apetito. Una de ellas controla el apetito, y la otra controla su satisfacción y la saciedad. El nombre asignado a estas dos áreas es el del centro regulador del apetito.

De este modo, todas las señales se dirigen al centro regulador del apetito, y cuando se han producido suficientes en relación con el mensaje «comida», el centro regulador del apetito informa que el cuerpo tiene suficiente alimento, y entonces deja comer Esto tal como queda descrito parece muy sencillo, pero desgraciadamente no siempre se produce el mecanimo expuesto. Si ocurriese tal como se ha contado, nadie tendría un sobrepeso, y nadie estaría demasiado delgado, y obviamente esto no es así

¿Oué ocurre entonces?

Como influye el apetito en la Obesidad y delgadez

Una de las teorías que se han propuesto para aplicar por qué hay gente obesa es la que dice que el centro regulador del aptito tiene un umbral más alto de lo normal

Es decir, que el centro regulador del apetito no informa a tiempo al cerebro de que es necesario dejar de comer porque la cantidad de alimento ha sido la adecuada
La situación opuesta sería la que se presenta en la gente delgada: ellos dejan de comer demasiado pronto, pues el centro regulador del apetito avisa antes. Sin embargo, esta teoría no tiene en cuenta otro muchos factores que se ven en relación con el bajo peso y el sobrepeso.

Apetito anormal

Hay ocasiones en las que a lo largo de la vida se produce, por uno u otro motivo, la aparición de un apetito anormal. Puede ser una época en la que se come menos, o por el contrario se come más, o por ejemplo, se realizan comidas muy de tarde en tarde.
Durante la enfermedad es muy frecuente que la gente pierda el apetito

Inicialmente no existe una razón aparente por la cual ocurre esto, pues incluso es lógico pensar que a la persona enferma precisamente le interese comer adecuadamente.

Médicamente, este hecho se interpreta como una alteración de los mecanismos corporales, de modo que se reducen anormalmente los sentimientos de hambre y apetito.

Otra forma no habitual en el comportamiento del apetito se produce durante el embarazo. Las historias de mujeres embarazadas que comen
toda clase de alimentos extraños son muchísimas. Lo más probable es que los cambios hormonales que se producen durante el embarazo sean la causa de estas modificaciones de apetito, haciendo que comidas que resultaban agradables sean de pronto algo extraño e inaceptable.

Preguntas sobre el apetito

Mi hijo pequeño ha cogido un catarro fortísimo y no quiere comer absolutamente nada. ¿Qué puedo hacer?
Pruebe a ofrecerle aquellos alimentos que usted ya sabe que son sus preferidos. Realmente cuando uno está enfermo no tiene mucho apetito y sólo llega a comer aquello que más le agrada. No se puede hacer mucho más en este sentido

Mi hijo menor no come nada. La hora de las comidas es con frecuencia un rato de tensiones para conseguir que coma. Sería bueno darle algún estimulante del apetito?

El problema que usted plantea requiere siempre una consulta con su médico. Es muy importante aclarar si el crecimiento de su hijo se produce con normalidad, o si hay algun retraso en relación con la falta de apetito Además es necesario descartar la existencia de cualquier enfermedad orgánica que sea la posible causa. A veces se trata de cier- tas formas de comportamiento adquiridas en el entorno familiar por uno u otro motivo. En cualquier caso, los estimulantes del apetito, de dudosa eficacia, no van a suponer la solución radical del problema

Mi marido dice que no hay necesidad de hacer dos comidas, a mediodía y por la noche. Para él es suficiente hacer una sola comida al día. ¿Es esto correcto?
No. Nuestros ritmos biológicos están controlados por hormonas que influyen en las costumbres cotidianas como el despertar, el acostarse, así como en los hábitos alimentarios y en el apetito. Las hormonas tienen un papel importante en colaboración con el sistema nervioso central, para regular los momentos del comienzo y final de las
comidas, Cada uno, según sus caracteristicas, tiene unos hábitos diferentes, y así regula la cantidad para adquirir energia.

 

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