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Antibioticos

Los antibióticos actúan contra gran variedad de agentes infecciosos. Gracias a ellos se han controlado enfermedades antes mortales. ¿Cómo actúan los antibióticos?

La prescripción de un tratamiento con antibióticos se ha convertido en una experiencia tan común que la mayoría de las personas han olvidado que estos medicamentos han hecho posible uno de los avances más dramáticos de la Medicina moderna y que, por supuesto, han salvado incontables vidas humanas.

La penicilina, el primer antibiótico que se descubrió, se introdujo en el mercado en la década de los años 40. Desde entonces la investigación sobre cómo obtener más antibióticos, mejores y más baratos no ha cesado.

Gracias a los antibióticos, la neumonía se cobra actualmente pocas víctimas. Las enfermedades venéreas, sífilis y gonorrea se pueden curar cuando se diagnostican correctamente. Los enfermos de fiebre tifoidea no ven sus vidas en peligro. Los enfermos con bronquitis crónica obtienen mayores períodos de supervivencia.

Las muertes por meningitis aguda, una inflamación de las membranas que envuelven el cerebro, han disminuido a niveles insospechados desde hace 40 años.

 

¿Para qué sirven los antibióticos?

Durante toda nuestra vida estamos expuestos a lo que los científicos denomina microorganismos, más comúnmente conocidos como gérmenes. Su distribución es universal y los podemos encontrar en la comida, en el aire, en el suelo o incluso en nuestro propio cuerpo. La mayoría de ellos son inofensivos muchos son beneficiosos, pero unos pocos son los que provocan las enfermedades infecciosas.

Los microorganismos que causan enfermedades (patógenos) se agrupan en diferentes tipos, de entre los cuales los más frecuentes son los virus, las bacterias y los protozoos. Todos ellos atacan al organismo produciendo diversas enfermedades. Las bacterias son responsables de las meningitis y neumonías, los virus del sarampión, rubéola, gripe, hepatitis.

Los protozoos pueden causar disentería amebiana, vaginitis, etc. Los antibióticos actúan sobre las bacterias y sobre algunos protozoos. Su mecanismo de acción se basa, a grandes rasgos en producir alteraciones en estos microorganismos que les provocan la muerte. No tienen efecto alguno sobre los virus.

¿Cómo actúan los antibioticos?

Los antibióticos consiguen destruir a las bacterias, previniendo su crecimiento multiplicación dentro del organismo. La característica más importante es la selectividad de su acción. Significa esto que un determinado antibiótico sólo ataca a ciertos tipos de microorganismos sin afectar al resto de células y de gérmenes presentes en el lugar de acción.

Para entender completamente el proceso por el que actúan los antibióticos es necesario tener amplios conocimientos de química orgánica y microbiología. No obstante, la base de su acción es la lucha por la supervivencia que se da, también, entre los microorganismos.

En su pequeño entorno, estos gérmenes producen unas sustancias que eliminan a sus competidores y les proporcionan mayor cantidad de alimento. El descubrimiento de la penicilina se a produjo por casualidad. Sir Alexander Fleming se dio cuenta de que ciertos microorganismos dejaban de proliferar cuando se situaba su medio de incubación en contacto con unos hongos de la especie Penicilliun.

Este hecho había sido observado previamente por otros investigadores sin que le dieran mayor importancia. Fleming siguió sus investigaciones en este terreno y pudo establecer que una sustancia contenida en estos hongos era capaz de suprimir el crecimiento de algunas bacterias. Posteriormente se consiguió el aislamiento de la penicilina y se comenzó a utilizar en procesos infecciosos con resultados asombrosos en su época.

Una vez que se desveló su mecanismo de acción y su composición química, los investigadores consiguieron ir perfeccionándola. Se sintetizaron penicilinas que se podían administrar por vía oral, se amplió el espectro de gérmenes a los que podía atacar, etc.

Pero, aunque hoy en día gran parte de los antibióticos se sintetizan por medio de procesos industriales, la búsqueda continuó y se encontraron nuevas familias en hongos que crecían en lugares extraordinarios, el estiércol entre ellos. La penicilina y sus derivados siguen siendo, a pesar de todo, los antibióticos más utilizados

Resistencia o habituación a los antibioticos

Los antibióticos tienen también su Talón de Aquiles. De igual forma que en la especie humana de vez en cuando nace un niño con defectos genéticos, en las bacterias siempre nace alguna de la que el antibiótico no puede atacar, por distintas variaciones que pueden ocurrir en su composición.

Cuando atajamos la infección con un antibiótico cualquiera, conseguimos eliminar a la inmensa mayoría de las bacterias que están produciendo la enfermedad.

Pero quedarán “emboscadas” unas pocas bacterias que no serán sensibles en el futuro a este antibiótico… ésta es la razón fundamental por la que los antibióticos nunca deben ser utilizados de forma indiscriminada. Con ello sólo conseguiremos ir seleccionando las cepas de bacterias que sean resistentes a ellos y no les podremos utilizar en las ocasiones realmente necesarias Si todos los medicamentos deben ser prescritos por el médico, los antibióticos, por esta razón, deben estar sujetos a un estricto control

Efectos secundarios

La alergia a la penicilina es, quizá, el efecto indeseado más conocido, y más peligroso de los antibióticos. Las manifestaciones clínicas varían desde una pequeña erupción en la piel, hasta un shock fulminante que puede poner en peligro la vida del enfermo sin que, además, se pueda predecir cuándo se va a desarrollar la alergia a un antibiótico o cuáles van a ser sus manifestaciones. Por esta razón es muy importan te que las personas que sean alérgicas a algún tipo de antibiótico, no sólo lo pongan en conocimiento de cada médico que le vaya a poner un tratamiento, sino que lle ven una placa colgada al cuello en la que se especifique a qué antibióticos son alérgicas.

Muchos antibióticos provocan efectos secundarios que oscilan desde molestias gástricas hasta sordera. En la mayoría de los casos son molestias leves que se toleran bien en el curso del tratamiento y que son reversibles. No obstante, siempre se debe consultar al médico en caso de que aparezca algún efecto secundario y él valorará la indicación de seguir o interrumpir el tratamiento Los antibióticos son drogas muy efectivas. Pero deben utilizarse con propiedad y por manos expertas.

Preguntas frecuentes sobre los antibioticos

Estoy descontento con mi médico. Nunca me manda antibióticos cuando tengo catarro, faringitis. ¿Qué puedo hacer?

Su médico actúa correctamente. Los antibióticos sólo son efectivos contra enfermedades provocadas por bacterias. La inmensa mayoría de resfriados, catarros e incluso faringitis, son provocados por virus, organismos que no son sensibles a los antibióticos

Tomo anticonceptivos. ¿Puedo tener algún problema si tomo antibióticos?

La mayoría de los antibióticos no alteran la eficacia de los anticonceptivos hormonales. No obstante, existe uno, la rifampicina, que hace que pierdan su poder anticonceptivo. Otros sólo lo disminuyen; de forma que siempre debe recordarle al médico que se los recete que está tomando anticonceptivos.

¿Se puede mezclar alcohol con antibióticos?

La mayoría de los antibióticos no provocan reacciones indeseables cuando se mezclan con el alcohol pero éste disminuye la concentración en la sangre de algunos de ellos y su eficacia es menor. Debe preguntarle a su médico sobre cada caso particular

¿Se pueden tomar antibióticos durante el embarazo? Durante el embarazo no se debe tomar ningún medicamento a menos que sea estrictamente necesario. No existe un método adecuado para comprobar que antibióticos son inofensivos. La experimentación animal no se puede extrapolar en todos los casos al ser humano. Las tetraciclinas, producen alteraciones dentarias en los hijos de las mujeres que las ingirieron en el embarazo. Su médico le puede asesorar sobre cada caso concreto.

Antibioticos Naturales

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