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La Salud. Info

Abscesos

Los Abscesos se presentan como una defensa del organismo ante una infección localizada. Los abscesos pequeños pueden resolverse con tratamientos más fáciles, sin embargo, los internos necesitan siempre atención médica.

Se pueden ocurrir en cualquier parte, interna o externa del cuerpo. Varían según el tipo, orzuelos, granos y forúnculos, que son abscesos más comunes, que suelen encontrarse en los folículos pilosos de la piel, hasta graves abscesos dentales o internos, como una apendicitis. 

Las causas de los abscesos

Un acceso en la piel puede ocurrir como resultado de una herida, por ejemplo por una astilla. Con más facilidad puede producirse si la piel dañada está sucia,o si la herida está en una zona húmeda, como la axila, además se pueden complicar si la persona está débil.

Los accesos internos suelen ser secundarios a otros problemas y constituyen situaciones graves que siempre necesitan atención médica. Este puede ser el caso de un abscesos pulmonar.

Los síntomas de los accesos.

El signo precoz de un absceso cutáneo es una zona hinchada dolorosa, roja y caliente que está llena de pus. Si los glóbulos blancos son capaces de vencer la infección el acceso se resuelve sin drenar. Otros síntomas más propios de los accesos internos, son fiebre, malestar general o aumento dolorosos de ganglios cercanos al lugar del acceso.

El riesgo mayor de un acceso es que se abra espontáneamente lo que hace que el contenido entre en contacto con la sangre, causando una grave infección de la sangre llamada septicemia o que como en el caso de un acceso apendicular, se rompe la cavidad abdominal causando una peritonitis, es decir, una inflamación de las paredes abdominales.

Tratamiento de abscesos

El tratamiento de los accesos, si es un acceso cutáneo se trata precozmente mediante drenaje, lo único que originará es alguna molestia. Un absceso pequeño y superficial suele drenar espontáneamente, a veces, es necesario pincharlo con una aguja estéril o previamente calentado al rojo vivo y después enfriada para que drene.

Previamente a drenaje, debe limpiarse la zona con una solución de yodo o desinfectante. Una vez el pus ha salido, debe aplicarse una gasa seca con pasta de sulfato de magnesio, por ejemplo, y exprimir la zona tratando de eliminar cualquier resto de pus que hubiese quedado.

Los abscesos grandes necesitan de atención médica, ya que pueden requerir drenaje. Aconsejamos se acuda a un medico para realizarlo.

Los antibióticos y antisépticos ayudan a reducir la extensión de la infección.

Preguntas frecuentes sobre los accesos.

¿Si tengo un absceso dental puedo perder la pieza?

No necesariamente. El dentista puede abrir la encía y denarla hasta que la infección se resuelva. Puede también prescribir antibióticos para prevenir la extensión de la infección. Otras veces es necesaria la extracción dental para que salga el pus.

¿Qué es un acceso gingival?

Si la infección se produce entre el diente y la encía se forma un absceso inofensivo que construye a través de la encía hasta que drena. Este acceso gingival es distinto del acceso dental, que ocurre como consecuencia de una infección en el alvéolo dental. Los enjuagues con agua caliente y sal pueden aliviar el malestar y contribuir a mejorarlo. Si persiste hay que acudir a un dentista.

¿Como entra el pus en un absceso?

El pus no entra en un abscesos sino que se forma como parte de una reacción natural del cuerpo frente a la infección. Y cuando hay una infección, los glóbulos blancos de la sangre, que son las defensas del cuerpo, salen hacia la zona lesionada para destruir las bacterias de los tejidos infectados. En la lucha, los glóbulos blancos mueren y tanto las bacterias muertas como los glóbulos blancos forman placas de pus amarillo. Al mismo tiempo los glóbulos blanco forma la pared del acceso que rodea y aísla del tejido intacto la zona infectada.

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